jueves, 15 de junio de 2006
Monseñor José Siro González Bacallao, Obispo de Pinar del Río, hizo realidad un largamente acariciado proyecto para honrar la memoria, la vida y la santidad del Padre Varela con una estatua de cuerpo entero, en mármol de San Juan, realizada íntegramente por un artista novel pinareño, José Manuel Pérez Vélez, quien con esta, su primera obra en grande, se ha consagrado como escultor al colocarla en los Jardines de la Catedral de Pinar del Río donde permanecerá para siempre.
Terminada la Eucaristía del primer domingo de Cuaresma, 5 de marzo de 2006, los celebrantes y todo el pueblo asistente se dirigieron al ala derecha de la Catedral donde fue enclavada la imagen del “santo cubano” mirando al pueblo. Allí, luego de cantar el Himno Nacional, el escultor develó la estatua que causó un murmullo de asombro y admiración de asistentes y transeúntes, momentáneamente embelesados contemplando tan imponente monumento a un “cura”, como se escuchó entre las plegarias de Bendición pronunciadas por el Pastor diocesano que luego asperjó con agua bendita la imagen y la cubrió con su amplia y cordial bendición en forma de tres signos de la cruz con mitra y báculo.
El Canciller de la Diócesis, presbítero Juan Carlos Carballo, dijo unas palabras de dedicación y homenaje de todo el pueblo pinareño al Padre de la Cultura Cubana y fundador de nuestra nacionalidad a quien Martí llamó “el santo cubano” y el “patriota entero”.
Las notas del Himno de Pinar del Río cerraron la emotiva ceremonia que devino en jolgorio de fiesta y fotografías que los asistentes en la misa emulaban por hacerse primero, los familiares del artista, los participantes en el Encuentro diocesano de Economistas y otros muchos.
Muchos quedaron allí, mirando fijo a los ojos de Varela, pero no solo contemplando la obra de arte indiscutible, sino rogando con mucho fervor al “santo cubano” por nuestra querida Patria y por nuestra Iglesia diocesana.

fotos.miarroba.com

El Señor Obispo bendice la estatua de Félix Varela


Descripción de la obra

-Característica: mármol de San Juan y Martínez. Altura: 2,5 metros. Peso: 2,5 toneladas.
La imagen del P. Varela sonríe, con la esperanza del que confía en Dios y en la virtud de los hombres y mujeres de su pueblo. La mirada es alta y segura, mira hacia el horizonte escudriñando los arcanos del alma y de la historia de Cuba e indica la transparencia de un verdadero amor a Dios y al prójimo. La mano sobre el corazón nos habla de la síntesis que logró hacer el padre Varela en su heróico proyecto de vida uniendo inseparablemente en su corazón el amor a Cuba y el amor a Cristo y a su Iglesia. El libro de las Cartas a Elpidio que lleva en su mano izquierda habla del maestro cariñoso, forjador de hombres de conciencia y explica por qué Varela es el Padre de nuestra nacionalidad y de nuestra cultura al dejarnos en esta, su obra cumbre, el más alto legado ético para todos los cubanos en la persona simbólica de Elpidio que significa la esperanza de la Patria. El brillo de su sotana representa la pureza de su vida, la transparencia y veracidad de su pensamiento y lo heroico de su virtud, inseparablemente unida a su vocación sacerdotal. La estrella en la tarja ¡Sólo una!, expresa el criterio vareliano de independencia y libertad para Cuba.
La imagen descansa sobre una base representativa de la Isla y su rusticidad nos remite a la firmeza de un hombre que edificó su inconmovible integridad moral sobre la roca de la Religión Católica, fundamento que le permite elevarse al más alto grado de la santidad. La figura de Varela sale del ámbito de la Iglesia y mira de frente a nuestras calles, vela por las vicisitudes y esperanzas cotidianas de su pueblo para iluminarlo con el ejemplo de su vida y para interceder ante Dios por el presente y el futuro de nuestra Nación.
Su actitud de peregrino, con el movimiento del pie derecho nos recuerda que el Padre Varela camina con el pueblo cubano y nos acompaña en nuestro peregrinar hacia la Patria que él fundó y nos dejó como encomienda al decir: «No hay Patria sin virtud, ni virtud con impiedad»
En cada ocasión que pasemos frente a su imagen en los jardines de nuestra Catedral aprendamos de él, y dirijámosle a Dios, por intercesión del Padre Varela, una ferviente plegaria por Cuba y por su Iglesia, una oración por la libertad, la fe y la virtud /Dagoberto Valdés Hernández.

Vitra, no. 72.
Publicado por Cubacatolica @ 10:05  | Noticias
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Comentarios
Publicado por Invitado
miércoles, 04 de junio de 2008 | 20:46
Es mi primo y estoy orgullosa de El., VIVO EN MADRID Y ME SIENTO MUY FELIZ DE TENER UN ARTISTA EN LA FAMILIA ´PEREZ..
DENIS PEREZ