La Habana, Mayo 16/2007: Resonó una palabra: Mujer… y con ella Juana de Lestonnac, fundadora de la Compañía de María que dio origen y semilla a esta Orden, entregando al mundo y a la Iglesia una obra plena de novedad y de Espíritu.
Dios gestó a través de ella y para la iglesia un Instituto religioso dedicado a servir a la mujer a través de la educación, “comprendió que era ella quien debía salvar a la mujer”. Estaba convencida de la incidencia que una mujer bien formada tenía en la familia y en la sociedad.
Desde entonces, el acompañamiento preferencial a la mujer, al joven y a la familia, ha marcado los sueños, búsquedas, iniciativas y decisiones de la Compañía de María.
Este acontecimiento es el que celebramos el día 12 de Mayo en la iglesia de Santa Rita. Eucaristía presidida por Monseñor Juan de Dios SJ, concelebrada por varios sacerdotes amigos y acompañadas por muchas religiosas y religiosos, jóvenes y matrimonios de las distintas comunidades de la ciudad y del campo.
Han pasado 400 años desde esta intuición primera. Cada siglo ha marcado unas características, los ecos del Espíritu en los acontecimientos cotidianos han continuado aportándole a esta obra pinceladas de renovación y gracia.
Porque, celebrar 400 años es hacer memoria de una historia educativa larga, significativa.
elebrar 400 años es seguir escribiendo con nuestras vidas las siguientes páginas de la historia de mujeres de fe, portadoras de sentido y comunicadoras de esperanza.
Celebrar 400 años es hacer memoria y orientar nuestros esfuerzos hacia la construcción de lo humano cristiano en todas sus dimensiones, mantener activa y actualizada la opción de evangelizar como educadoras, en la vida y para la vida.
Celebrar 400 años es hacer memoria del don y la gracia de nuestra presencia en Cuba, interrumpida en el tiempo y siempre presente en el corazón y oración de las hermanas.
Con Juana de Lestonnac queremos seguir viviendo la presencia de Nuestra Señora, convencidas de que la Compañía es fruto de la oración.
Continuar siendo mujeres educadoras, mujeres creyentes y un don para la Iglesia, porque educar hoy, es nuestra apuesta de futuro.
Comunidad de la Compañía de María
LA HABANA
Colaboración de la Hna. Nieves García