jueves, 31 de mayo de 2007
Fuente: www.cocc.trimilenio.net

Encuentro de Animadores de adolescentes

Se realizó en la Casa diocesana de La Milagrosa, un taller para animadores de adolescentes los días 11 y 12 de mayo con la participación de jóvenes animadores de diferentes parroquias de la diócesis. El objetivo de este encuentro fue preparar las convivencias de verano que se desarrollarán en los meses de julio y agosto. Los adolescentes de 7mo y 8vo grados harán sus convivencias en la referida casa diocesana con el lema “Pescadores de hombres”, mientras que los de 9no grado desarrollarán una acampada por tres días en las cercanías del poblado de Ceiba Mocha con el lema “Ven y verás”.



Eucaristía por los 10 años de las Hermanas de San José de Cluny en Cuba

El pasado 12 de mayo del 2006, las hermanas de San José de Cluny en Cuba, abrieron su año jubilar, como preparación al bicentenario de la fundación de la Congregación, por la beata Ana María Javouhey, el 12 de Mayo de 1807, con una Eucaristía celebrada por monseñor Manuel Hilario de Céspedes, Obispo de Matanzas y los padres de la parroquia de Colón, pidiendo al Señor la gracia de responder en fidelidad al carisma legado por Ana María, con generosidad y amor y en espíritu de auténtica conversión a todo lo que el Señor espera de la Congregación en Cuba y en todos los lugares donde se encuentre una comunidad de Cluny.
En el año de preparación jubilar, también hemos tenido presente los diez años de nuestra presencia en Cuba, con una Eucaristía presidida por Su Excelencia monseñor Luigi Bonansi, Nuncio Apostólico en Cuba. La Misa fue concelebrada en la iglesia parroquial de Coliseo, el pasado sábado 12 de mayo, junto al Obispo de Matanzas y a otros sacerdotes de la diócesis y numerosos fieles e integrantes de comunidades religiosas femeninas que trabajan en esta circunscripción diocesana.



Reabre sus puertas el templo parroquial de
San Francisco de Paula en Alacranes


Luego de un largo proceso de reparación y reconstrucción, fue reabierta al culto la iglesia parroquial de San Francisco de Paula, del poblado de Alacranes, el pasado día 12 de mayo. A la Eucaristía, presidida por mons. Manuel de Céspedes, Obispo de Matanzas, y concelebrada por el párroco, el padre Aurelio Najarro y otros sacerdotes de la diócesis, asistió un numeroso grupo de de personas del pueblo y de las zonas aledañas que recibieron con mucha alegría este regalo de Dios: poder contar con nuevamente con el vetusto templo parroquial.

Durante el proceso de reparaciones todas las actividades parroquiales fueron trasladadas hacia la casa de la señora Sonia Herrera, incansable agente laical de Alacranes que ha dedicado su vida al servicio de la extensión del Reino de Dios.



Nuevos sacerdotes en la Diócesis

A los 5 sacerdotes provenientes de Colombia, han venido a sumarse dos nuevos presbíteros, provenientes de la diócesis de Ipiales. Ellos son los padres José Eduardo Alfaro y Carlos Eduardo Salazar, quienes arribaron a nuestra diócesis de Matanzas, el pasado 24 de abril. Previo a un breve proceso de adaptación, en el que han ido compartiendo con sacerdotes radicados en varias parroquias de la diócesis, serán destinados a la iglesia parroquial de “Nuestra Señora, la Virgen de la Caridad” de Unión de Reyes, donde hasta el presente viene ofreciendo sus servicios como párroco, mons. Francisco Campos.

Hace más de diez años que la diócesis de Matanzas, junto con otras circunscripciones de Cuba, se favorece con la labor evangelizadora de numerosos sacerdotes y religiosas procedentes de Colombia. La presencia más abundante se da entre las congregaciones religiosas femeninas que han significado una auténtica inyección de vitalidad para las comunidades parroquiales, misiones rurales y comisiones diocesanas de pastoral.



Taller de Identidad Laical

Del 17 al 19 de mayo de este año, se convocó por primera vez en la diócesis de Matanzas, el Taller de Identidad laical, que durante años se ha venido realizando a lo largo del país, con el objetivo de reconocer y asumir la vocación laical y su manera propia de participar en la misión de la Iglesia, tanto por el ejercicio de ministerios destinados a construir la comunidad eclesial como por el compromiso de trabajar por el bien común transformando el mundo y la sociedad.

Alrededor de 60 laicos – y en ocasiones algunos más que asistieron a algunas actividades – se dieron cita estos días para juntos escuchar, reflexionar, debatir y actualizar su compromiso laical.

El taller comenzó con la Eucaristía que presidió mons. Manuel Hilario de Céspedes, Obispo diocesano, y las palabras de bienvenida que exhortaban a los presentes a estar atentos a las actividades del taller y a hacer un esfuerzo mayor para seguir el hilo de las conferencias, charlas y trabajos en equipo.

En horas de la noche se estableció el punto de partida del encuentro gracias a un panel de cinco laicos invitados compuesto por una joven estudiante universitaria, un laico que trabaja a tiempo completo para la Iglesia, un matrimonio de profesionales (maestra y médico) y una laico retirada (maestra) con más de 50 años de servicio catequético a su Iglesia. La moderadora del panel fue sor Aída Ramírez hc. quien propició con sus preguntas y conversación que los panelistas compartieran con los asistentes, de forma amena y coloquial, sus experiencias y puntos de vista, al parecer, vividos de manera particular y en ambientes diversos de compromiso eclesial y social.

En la mañana del segundo día, después de la Eucaristía, el p. Francisco Campos presentó algunas reflexiones en relación a la manera en que se vive y comparte la fe en nuestras comunidades, e intercambió numerosas experiencias y propuestas con los asistentes. Más tarde, a media mañana, el p. Rolando Lauzurique y un grupo de laicos de Cárdenas presentaron sus reflexiones acerca de la “Vocación, espiritualidad y visión de los laicos” tratando las características que definen a una experiencia de vida laical. La tarde se dedicó al mismo tema y esta vez se trabajó en equipos buscando las coordenadas de dicha vocación y espiritualidad.

Después del baño, la comida y el enjundioso intercambio en los pasillos, que nos permitió irnos conociendo e intercambiar experiencias personales, llegó la noche en la cual Dagoberto Valdés (Pinar del Río) presentó el “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia” y convidó a todos a utilizar éste como una herramienta de trabajo de gran valor para nuestras vidas y misión.

La noche terminó – para “refrescar”, porque el trabajo del día había sido intenso – con una jornada cultural.

También el segundo (y último) día de Taller comenzó con la Eucaristía y el primer tema de la mañana fue presentado por Roberto Veiga (La Habana) quien hizo un breve recorrido por la historia, presentando algunas particularidades respecto a la vivencia de los laicos en cada etapa de la humanidad, desde la primitiva comunidad cristiana hasta nuestros días.

El conferencista se refirió al ámbito propio de la misión del laico y argumentó, con la apoyatura de los textos magisteriales de Vaticano II y otros, el vuelco que experimentó en nuestra época, el concepto de laico. El intercambio se abrió después de tratar de redefinir el ámbito de la política y algunas ideas, muy bien argumentadas, sobre la conciencia colectiva en la formación de la Nación y las posibles propuestas, desde la caridad solidaria, en las cuales los laicos, desde su actuar como ciudadanos, pueden (y deben) tratar de incidir en busca de lo que el Papa llamó “una síntesis con la que todos los cubanos puedan identificarse” y que ya estaba presente en la reflexión de otros muchos cubanos, desde épocas de Saco y Varela.
A media mañana Manuel Marrero hizo algunos apuntes – con mayor énfasis en lo laical – del mensaje que a los cubanos dejó el Santo Padre Juan Pablo II en su visita pastoral a la Isla, del 21 al 25 de enero de 1998. Y en la tarde, después del almuerzo, y un descanso que pocos aprovecharon, Luis Rigau invitó a trabajar en equipos para juntos actualizar el mensaje del Santo Padre.

Un tiempo para el baño y la comida dieron paso al último tema del taller en el cual el p. Jesús Marcoleta abordó “La vocación laical a la luz del ENEC y el Plan Global de Pastoral 2006 – 2010” y en el cual presentó la riqueza de ambas reflexiones, realizó un paralelo entre los dos documentos e hizo una comparación entre las características del laicado en los años del ENEC (década de los 80) y las del laicado de hoy. Terminado el debate que provocó el tema presentado, se realizó el balance del Taller, catalogado por la mayoría como “muy bueno” y mons. Manuel Hilario de Céspedes, presente en casi todas las secciones del Taller, terminó con unas palabras de agradecimiento y con el deseo de implementar, gradualmente, en la diócesis, los frutos y solicitudes hechas en el mismo.

Con una Salve “A los píes de la Virgen” concluyó el Taller que desde el primer día, en las palabras de bienvenida, ya se había puesto en manos de María, con la certeza de que “ella nos conducirá a través de este atrevido intento”.

Colaboración de Yoniel Pérez Arencibia
Publicado por Cubacatolica @ 13:24  | Noticias
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