jueves, 21 de junio de 2007
Por Raúl León Pérez

Habana. Junio 15 : Del 10 al 13 de julio próximos la Arquidiócesis de La Habana será la sede de la XXXI Asamblea Ordinaria del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). La casa San Juan María Vianney , en esta capital, acogerá a los más de 70 delegados que participarán en el evento. Estas reuniones se llevan a cabo cada dos años y en esta ocasión coincidirá con la elección de la nueva directiva del organismo eclesial.

Los obispos, reunidos en la cita habanera, tendrán la responsabilidad de llevar adelante las líneas pastorales emanadas de la recién concluida V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, concluida en la ciudad brasileña de Aparecida, en mayo pasado. Es la primera ocasión que nuestro país sirve de sede a tan importante cónclave, al que asistirá la actual presidencia del CELAM, los presidentes de departamentos del mismo, presidentes y delegados de las Conferencias Episcopales de todos los países latinoamericanos, responsables de otros organismos del CELAM y otros invitados que la presidencia considere necesario.

Para conocer detalles de esta entidad nos dirigimos a la sede del Secretariado General en la ciudad de Bogotá, Colombia, donde pudimos conocer que el CELAM representa uno de los frutos más preciados de la I Conferencia del Episcopado Latinoamericano reunida en Río de Janeiro, Brasil, en el año 1955. En aquel encuentro nació la idea de solicitar al Papa Pío XII la creación de un Consejo Episcopal que representase a todos los Obispos del continente y que ejecutara el programa de acción pastoral formulado por dicha Asamblea. Allí mismo se presentó un proyecto de cómo podría estar constituido, cuáles serían sus funciones, e incluso se hizo una votación sobre la sede donde funcionaría el Secretariado General. El 24 de septiembre de ese año en una carta que, por encargo del Papa, dirigió a los Obispos latinoamericanos el cardenal Adeodato Giovanni Piazza , Secretario de la Congregación Consistorial , la Santa Sede dio respuesta oficial aceptando esta iniciativa de los 96 Obispos reunidos en Río de Janeiro y el día 2 de noviembre, de ese mismo año, se firmó la documentación oficial y se erigió a la ciudad de Santafé de Bogotá como sede permanente del Secretariado.

Comenzaba así el arduo trabajo de este organismo, el cual “quedó integrado por las 22 Conferencias Episcopales del continente y que ha buscado seguir en plenitud las directrices y sugerencias que se han hecho desde su fundación hasta hoy”. Servir e integrar ha sido la misión que se trazó, desde los inicios, este proyecto expresado en ayuda concreta a las “Conferencias Episcopales de las naciones latinoamericanas, para que la Iglesia del continente pueda trabajar mejor y de acuerdo a las necesidades de nuestro tiempo, por los hombres y por Dios”.

A lo largo de estos años -más de 50-, el CELAM ha servido como “órgano de contacto y colaboración prosiguiendo el estudio de problemas de interés común y facilitando así el examen particularizado de tales problemas… dando mayor impulso y eficacia a las actividades católicas en el continente mediante una oportuna coordinación de las mismas; promoviendo y sosteniendo iniciativas y obras que, de manera indirecta, se conviertan o se hagan de interés común para los pueblos de América Latina…Ya ha representado, sin duda, un medio de entendimiento y de mutua ayuda, que las especiales circunstancias de la América Latina hacen hoy particularmente útil”.

Tomado del Boletín Digital de la Revista Espacio Laical (No. 16-2007)

Publicado por Cubacatolica @ 17:05  | Noticias
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