Fuente: http://www.encomunion.net/
El pasado día 4 de diciembre la Iglesia santiaguera creció integralmente. El episodio lamentable y preocupante en los predios de la Parroquia de Sta. Teresita en la tarde de ese día, trajo como consecuencia una experiencia que demostró el temple y la capacidad de las autoridades eclesiales y civiles de alcanzar acuerdos de mutuo beneficio para el pueblo en la Ciudad Heroica.
Los desmanes violentos contra un grupo de jóvenes que llegaban para participar esa tarde en la Misa por la festividad de Sta. Bárbara que oficiaría Mons. Dionisio García Ibáñez, Arzobispo Primado de Cuba, habitualmente, quedaban impunes y reforzaban conductas deshumanizantes e inaceptables en el mundo civilizado de la información instantánea y global: la imagen y las palabras del párroco José Conrado Rodríguez Alegre, nos permitieron el sentirnos allí con todos ellos, con su indignación, consternación, angustia y miedo… Situaciones parecidas vividas por la ciudadanía y la Iglesia cubanas en otros tiempos no obtuvieron similares resultados. Ahora en la tierra de Antonio Maceo y Frank País, se ofrecieron disculpas oficiales al Arzobispo santiaguero, se liberaron presos, la violencia física y verbal cesó y, de ambas partes, las autoridades políticas y eclesiales coincidieron en que es mejor para todos el lograr un clima de paz y tomar las medidas pertinentes para que situaciones como las del pasado martes 4 de diciembre no se repitan.
Los que hemos vivido por más de 40 años sintonizados con el acontecer nacional y eclesial, sabemos que este episodio santiaguero es, al menos, inusual… Saludamos henchidos de esperanza al P. José Conrado, a su feligresía, a su Arzobispo y a todos los que optaron por el dialogo sereno y respetuoso para superar un clima preñado de violencia y terror. Pedimos al Señor de la Historia que el Espíritu que sopló en un rinconcito de la cuna del son cubano se haga presente a lo largo y ancho de nuestro Caimán Verde impulsando así el irreprimible proceso de la reconciliación entre todos los Hijos de Cuba.