jueves, 03 de enero de 2008

por Leonel Alberto Pérez Belette




LA HABANA, Cuba, diciembre (www.cubanet.org) -La Coral
Juan Pablo II ofreció un único y exitoso concierto, en
la Catedral de esta Urbe; el pasado sábado 22 de
diciembre. Según opinan algunos, la Oficina del
Historiador de la Ciudad, intentó sabotear el festejo,
sin éxito, al convocar otra actividad paralela.

La gubernamental Oficina del Historiador de La Ciudad
que dirige Eusebio Leal Spengler, programó una
actividad en la Plaza de la Catedral, a las puertas
del templo, para el mismo día y hora en que debía
realizarse el concierto de la Coral Juan Pablo II
dentro de la iglesia. Las autoridades delimitaron, con
un despliegue policial y barreras de contención, los
accesos principales al área. El motivo fue la puesta
en escena de El Fantasma de la Opera; obra dirigida
por el coreógrafo y bailarín cubano Eduardo Veitía.

A pesar de que inicialmente las autoridades habían
anunciado que el espectáculo de la Plaza era de
entrada libre para el pueblo, se prohibió la entrada
al público hasta último momento y se reservaron los
mejores puestos para miembros del cuerpo diplomático e
invitados del gobierno. Para el ciudadano común,
destinaron una distante esquina en el lado contrario a
las puertas de la Catedral. Ante la casi total
ausencia de los diplomáticos y demás invitados, que
motivó la protesta del pueblo al ver los numerosos
espacios vacíos, las frustradas autoridades finalmente
levantaron las barreras permitiendo el acceso a la
población.

Por otra parte, el concierto dentro de la Catedral,
transcurrió con éxito y con amplia asistencia de
fieles, miembros del cuerpo diplomático, el Nuncio
Apostólico, religiosos consagrados, hermanos de otras
denominaciones religiosas, prensa extranjera
acreditada y prensa independiente, entre otros
espectadores. El programa presentado por la Coral Juan
Pablo II incluyó piezas del repertorio católico
mundial. Especialmente, una selección de villancicos
cubanos y otros cánticos a tono con la Navidad. Las
palabras finales correspondieron a su Eminencia, el
Cardenal Jaime Ortega Alamino. El esfuerzo y la
magistral interpretación fueron premiados con los
reiterados aplausos de los presentes.

La Coral Juan Pablo II tuvo su génesis, entre finales
de 1997 y el año 1998, a partir de la unión de los
pequeños coros existentes por aquel entonces en
diferentes parroquias de la Isla, para amenizar la
misa que el Sumo Pontífice oficiara, en la Plaza de la
Revolución (antigua Plaza Cívica) de está capital,
durante su visita a Cuba. Su directora es la maestra
Alina Orraca y ha tenido su principal promotor y
mecenas en la figura del Cardenal Jaime Ortega
Alamino. Este coro llegó a contar, en sus inicios, con
más de 400 voces, aunque en la actualidad ya muchos de
los miembros originales no están entre nosotros.
Algunos han partido al exilio, otros han fallecido y
otros no han podido continuar en la agrupación debido
a diversas razones. A pesar de los muchos
inconvenientes el coro ha continuado su labor y
aprovechó la ocasión para celebrar su décimo
aniversario. Actualmente ha cambiado su nombre y
oficialmente se llama, Orfeón Juan Pablo II, para
memoria y honra del Papa viajero, que tanto bien
propiciara con su inolvidable visita a Cuba.

Publicado por Cubacatolica @ 16:50  | Noticias
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