Por: Laura María Fernández/Fuente: www.iglesiacubana.org

El monumento erigido aquí al recordado Pontífice es también un signo de que aquella peregrinación suya sigue iluminando hoy a la Iglesia y a los cubanos que anhelan los más altos valores espirituales para ellos y su querida Patria , expresó el Cardenal Tarcisio Bertone en la eucaristía celebrada en Santa Clara el pasado 23 de Febrero, al final de la cual bendijo e inauguró el conjunto arquitectónico.
Miles de fieles asistieron a esa Misa, la cual tuvo como nota especial la presencia de cientos de niños acólitos y de la Infancia Misionera llegados de toda la diócesis, así como decenas de jóvenes misioneros. Muchas personas continúan visitando el lugar cada día -situado en la llamada popularmente Avenida del Papa- para admirar su belleza, orar ante la imagen de Juan Pablo II, o depositar a sus pies un sencillo ramo de flores.
Como señaló el Cardenal en su homilía El elemento más importante de este monumento, una estatua Juan Pablo II sobre el fondo de una imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, esta cargado de significado. Refleja la profunda devoción del recordado Papa a nuestra Madre del cielo ; señalando poco después: La evocación de María, Madre de Dios y madre nuestra, hace pensar de manera natural en la familia, en nuestras familias. Juan Pablo II habló de ellas con pasión precisamente aquí, en Santa Clara, haciendo una ardiente llamada: «¡Cuba: cuida a tus familias para que conserves sano tu corazón!» ( Homilía en Santa Clara , 22-1-1998, 7). Y añadió: Éste es un mensaje crucial también hoy y válido para el futuro de toda nación y de la familia humana misma.
Es que como afirmó el Cardenal, el monumento además de signo de la peregrinación de Juan Pablo II a Cuba debe ser un motivo de reflexión y de inspiración para proseguir por el camino de la fe y de la construcción de un mundo mejor y más fraterno.
EL conjunto que es el primer monumento público en Cuba dedicado a Juan Pablo II, consta de una estatua de 2,20 metros de Juan Pablo II, -regalo del cardenal Bertone y traída desde Roma según dio a conocer Mons. Arturo González, obispo diocesano- detrás de la cual una torre trunca con una campana, nos habla de la Iglesia que se va construyendo con el esfuerzo de todos sus miembros. La cruz que la remata es el símbolo de los cristianos y la cubierta abovedada representa la Loma del Capiro, sitio histórico de Santa Clara, testigo de la primera misa en Cuba de Juan Pablo II. A la derecha de la escultura está grabada en piedra la frase «abran las puertas a Cristo», pronunciada aquí por Juan Pablo II. Como fondo de todo esto varios paneles conforman un relieve mural de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, con su manto extendido en señal de protección acogiendo ramos de mariposas, montañas y ríos.
Por todo el simbolismo que encierra el monumento y toda la belleza que expresa, dijo el enviado de Benedicto XVI que Para muchos será también una llamada a la esperanza de que el pueblo cubano ensanche su corazón para dejar que entre Dios y para que los más altos valores humanos plasmen cada vez más su querida Patria.