viernes, 04 de abril de 2008
Fuente: www.iglesiacubana.org

Es  el lema diaconal de Osmany Santiago López Bermúdez, quien fue ordenado diácono el domingo 30 de marzo de 2008 en la S.I. Catedral de Santa Clara. En días anteriores había hecho voto de castidad ante el Obispo diocesano .


Santa Clara, 1ro de abril: Osmany, uno de los cinco seminaristas de la diócesis de Santa Clara, procede de la Comunidad de Rancho Veloz en la zona noroeste de la provincia de Villa Clara.

Como recordó Mons. Arturo González Amador, el diaconado fue instituido en la primitiva Iglesia como colaboradores de los Obispos –por eso en la ordenación diaconal solo el Obispo impone las manos- para los servicios de la caridad. En la actualidad, además de esa función, los diáconos asisten a los Obispos y los presbíteros en la celebración eucarística; asistir a la celebración del matrimonio y bendecirlo, proclamar el Evangelio y predicar. Para Osmany este es el paso previo para recibir la orden sacerdotal.

En su homilía el Padre Obispo señalaba la importancia del encuentro personal con Cristo para responder a la llamada del Señor y exhortaba a los jóvenes a no tener miedo a seguir esa llamada vocacional.

Al finalizar la Eucaristía , el nuevo Diácono explicó el porqué escogió la cita de Juan (21, 7) como lema de su diaconía afirmando que solo a Jesús podemos reconocerlo como Señor y entregarle nuestra vida.

Terminando la celebración el Obispo lamentó la reaparición de la persona que en los últimos años ha penetrado en distintas iglesias y casas religiosas en todo el país, al parecer con cierta impunidad, ya que ha sido entregado anteriormente a la policía. En los últimos días ha tratado de penetrar en el Obispado y en una casa religiosa y ha entrado en otra casa religiosa y en una iglesia de la provincia de Sancti Spiritus.




Publicado por Cubacatolica @ 16:14  | Noticias
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